Un descuido casi provoca una tragedia en Yerba Buena. Pasadas las 19 de ayer, un grupo de la Brigada de Investigaciones Norte realizaba un control de rutina cuando una conductora, sin advertirlo, se llevó por delante un auto estacionado que arrolló a un policía, que sufrió fracturas en sus piernas.

A bordo de una camioneta Chevrolet S10, el sargento Néstor Díaz y el agente Daniel Lizárraga se detuvieron en las inmediaciones de avenida Perón y Moreno con la finalidad de controlar los vehículos que circulan por esa importante arteria de la ciudad. Unos minutos después, decidieron parar un Chevrolet Corsa, conducido por Andrea Perea, de 18 años, que era acompañada por Ismael Monte, de 18 años, y un adolescente de 17. Para cumplir con los requerimientos de los integrantes de las fuerzas de seguridad, los tres se bajaron del vehículo.

En ese momento apareció en escena un Peugeot 206, con Marta Argiró al volante. La mujer jamás vio lo que sucedía en el carril derecho de la avenida y embistió de atrás al Corsa, que a su vez impactó contra la camioneta. En medio de los dos rodados se encontraba Lizárraga, que padeció la rotura de ambas piernas. 

Argiró sufrió sólo heridas leves gracias a la protección que le brindaron el cinturón de seguridad y el sistema de air bag con el que contaba el automóvil que conducía. LA GACETA ©